Reseñas breves: The Wicked Voice, Vernon Lee

jueves, octubre 26, 2017
Aquí traigo otra de esas reseñas breves de este Leo Autoras Octubre que está siendo muy enriquecedor. La idea original de leer autoras victorianas se ha ido difuminando un poco según han ido apareciendo otras autoras, que si bien no encajaban con ese propósito, no podía dejarlas de lado, por múltiples razones.
Sin embargo, la reseña de hoy vuelve a ser una autora de aquel periodo, con un amor por Italia que la hacen ciertamente especial en cuanto a su estilo y temas de escritura. Esta lectura entra al proyecto Victober, cumpliendo con la premisa "Obra victoriana escrita por una mujer". 




Título original: The Wicked Voice
Título en España: La Voz Maligna
Autor: Vernon Lee
Traducción: Anna Becciu
Ed. Atalanta
Páginas: 126

 Este volumen reúne tres de sus mejores cuentos fantásticos. La atmósfera envolvente de “La muñeca”, con su palacio arruinado, nos conduce al encuentro de un objeto fascinante. En “Amour Dure”, el anhelo de un historiador polaco de viajar a Italia para encontrarse cara a cara con el pasado, le lleva a enamorarse de una “dame fatale” del siglo XVI, la bella Medea da Carpi, que no solo le hará revivir la época cruel en la que vivió sino que le preparará un pavoroso encuentro nocturno. “La voz maligna” es la historia de un músico wagneriano que cae hechizado en los canales venecianos por el canto suave, irresistible y maligno de “un soprano” famoso del dieciocho que, además de “castrati”, había sido asesino.

He de reconocer que iba sin muchas expectativas con este libro (a veces es lo mejor que puedes hacer), y me sorprendió gratamente. No conocía a la autora, de hecho con ese seudónimo, ¿quien esperaría que se tratara de Violet Paget? En el perfil biográfico que cierra el libro, Menchu Gutiérrez nos habla de esa Violet que creció en parte amadrinada por la señora Sargent (madre del pintor John Singer Sargent) y en parte condicionada por los numerosos viajes europeos que hacía su familia. Se crió apátrida aunque Italia siempre guardó un lugar en su corazón.

Y precisamente es este país, su pasado, sus ruinas y su cultura el protagonista de los relatos. No es exageración si digo que parece que al leerlos se pueda uno transportar a una ciudad como Florencia o algún otro pueblo de la Toscana.Las acertadas descripciones y el inmenso conocimiento y amor que la autora tenía por esa tierra hacen posible una inmersión casi total por más breve que sea el relato.

En el primero de ellos, La muñeca, el más corto y a mi gusto el más flojo, la protagonista deambula entre anticuarios buscando a la vez baratijas y grandes obras de arte italianas que poderse llevar a su tierra. En una ocasión, sus andanzas le llevan a un antiguo palacio, convenientemente descrito por la autora, donde encuentra un pequeño tesoro de alta alcurnia. Una muñeca de cartón, hecha a imagen y semejanza de una noble dama fallecida. Pero nada es tan sencillo como parece, pues el recuerdo de la muñeca persigue a la protagonista en algo rayano a la obsesión, que ella misma relaciona con cierta maldición que parece recaer sobre quienes la contemplan.

¿Ves? Sabía que tú pensarías que esto es una estupidez. Conozco cómo es la gente, cómo somos todos, y sé lo imposible que es realmente que otros sientan lo mismo que uno. ¿Crees que yo habría podido contarle este asunto de la muñeca a mi marido?

En el siguiente relato, Amour Dure, Violet Page hace gala de sus mejores artes como escritora, consiguiendo una historia apasionante, un ritmo frenético o pausado a su disposición y una ambientación cercana a lo gótico, rodeada de ruinas y leyendas medievales.

Narrado en forma de diario, se presenta la historia de un estudiante polaco que ha viajado a Italia en busca de la fuente primera del conocimiento clásico, algo bastante común en la época. A los pocos días de llegar a la ciudad llega a sus oídos de pasada la romántica leyenda local de los amores de Medea, hija del señor de Carpi. La figura de la mujer, una suerte de femme fatale con sus amantes en épocas medievales, le fascina desde el primer momento, hasta el punto de proponerse buscar retratos de la dama allá por donde le sea posible. No pasa mucho tiempo hasta que, hechizado por la leyenda, dedica día y noche a pensar en ella e investigar en un intento de atesorar para sí cualquier retazo de la presencia terrenal de la mujer. Encuentra cartas y retratos, profundizando aún más en las crónicas,creyendo ser parte misma de los hechos, anhelando convertirse en un amante más de Medea y justificando sus horribles asesinatos. El desenlace sólo puede ser algo tan macabro como el resto del relato, y no por previsible tiene menor efecto.

Ya no puedo seguir dudando de mis sentidos. ¿Por qué habría de dudar? Sólo los pedantes dicen que los muertos están muertos y que el pasado es el pasado. Será así para ellos, pero ¿por qué tendría que serlo para mí? ¿Por qué para un hombre que ama, que se consume de amor por una mujer? Una mujer que, ciertamente...sí, dejadme terminar la frase. ¿Por qué no habría fantasmas para los que pueden verlos? ¿Por qué no iba ella a regresar a la tierra si sabe que en la tierra hay un hombre que piensa sólo en ella y la desea?

Para el último relato, La voz maligna, Vernon Lee pudo haberse inspirado en las veladas musicales que se celebraban en su casa, cuando su madre comenzaba a cantar y la joven escritora entraba en algo similar al trance. Habla de la época dorada de los castratti y de sus andanzas por Venecia, donde un músico escucha la leyenda de Il Zaffirino y su portentosa voz, mediante la cual era capaz de matar a alguien sin ni siquiera acercarse. De nuevo una leyenda oída de terceros y de nuevo Italia presente en su obra; esta vez con la peculiaridad de discurrir entre los canales venecianos. Un ejemplo más de la obsesión por el arte y lo bello con una cara B oscura y terrible que no se aparece frente al protagonista hasta que ya es demasiado tarde.

Pero la voz me seguía obsesionando. De vez en cuando interrumpía mi trabajo para escuchar su eco imaginario; las armonías heroicas de mi leyenda escandinava se entretejían de manera extraña con frases voluptuosas y cadencias floridas en las cuales me parecía escuchar de nuevo esa voz maldita.

Personalmente disfruté muchísimo del segundo relato, quizás por ese componente medieval de la leyenda de Medea de Carpi, o quizás por ser el más gótico de los tres. Aún así, tanto el libro como la autora han sido una grata sorpresa, e intentaré buscar alguna antología más que contenga sus obras. En ellas, como ya imagináis, se ve esa dualidad entre el extranjero (nórdico, alemán, lo que ella asimilaba con inglés o incluso puritano) y la exhuberancia italiana en cualquiera de sus sentidos. Se aprecia también un vasto conocimiento del país y sus costumbres, que seguramente fue lo que le motivó a escribir alguna de estas obras.

Como Edith Wharton dijo de ella en algún momento: "Vernon Lee, quien, mejor que nadie, ha sabido comprender e interpretar la magia de los jardines de Italia". Y no cabe duda, leyendo relatos como estos, que algo de la magia italiana se quedó adherida en la vida de Violet Page. 

2 comentarios:

  1. Oye pues que interesante! La verdad es que pinta genial y es que Italia... ♥
    Como mola que hayas vuelto al blog y qué bonito lo tienes, darling!
    Un bsote!

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    Respuestas
    1. Hola!
      Italia se nota mucho en los relatos, la historia, los monumentos, incluso el paisaje o las plantas. Ya verás cómo te gusta :)
      Gracias, le he cambiado la carita hace poco, y me hace ilusión, ya sabes.
      Besotones a tí, reina!

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