Kew Gardens, Virginia Woolf

viernes, marzo 04, 2016

Título original: Kew Gardens
Título en España: Kew Gardens y otros cuentos
Autor: Virginia Woolf
Traducción: Magdalena Palmer
Nórdica Libros
Páginas: 80

Tres relatos de Virginia Woolf son los que componen este libro y que muestran lo que a ella le gustaba denominar momentos de existencia. En ellos, personajes y acciones quedan supeditados a imágenes poéticas, alejadas de las banalidades de la vida.

En «Kew Gardens» ambientado en el fabuloso jardín botánico de Londres, nos introduce, como diría T. S. Eliott, en «un montón de imágenes rotas» que van desde el movimiento perezoso de un caracol a las conversaciones de los paseantes por el jardín.
En «Una casa encantada», publicado por primera vez en la antología Monday or Tuesday, reescribe un tradicional cuento de fantasmas. Una pareja recibe la visita de unos espectros que ponen en evidencia el mundo de lo superficial.
En el tercer cuento, «La marca en la pared», hace uso del monólogo escrito en primera persona para hacernos volar de un recuerdo a otro, teniendo como origen la marca en la pared de su habitación.

No os voy a engañar. nunca antes había leído nada de Virginia Woolf. La admiraba desde mi ignorancia, quería leer alguna de sus obras y no sabía por dónde empezar. De hecho tengo en casa Mrs Dalloway, y no veía el momento de ponerme a ello. Cuando vi que Nórdica publicaba este librito de menos de 100 páginas, creí que sería la oportunidad perfecta para acercarme a la autora, conocer un poco de su estilo de escritura y así prepararme para el resto de sus obras. 

No esperaba encontrarme con algo tan original, no en vano Virginia es considerada como una de las autoras más innovadoras de la literatura. Tampoco esperaba encontrarme con las ilustraciones de Elena Ferrándiz, que hace suyo el relato y lo acompaña de unas imágenes de colores intensos y contornos desdibujados. Una maravilla, se mire por donde se mire.


La primera de las tres historias cortas, que da título a la obra, es simplemente el relato de un día cualquiera en las inmediaciones de Kew Gardens (para quien no lo sepa, el Jardín Botánico Nacional de Londres). Describe con la misma minuciosidad y detalle las formas y texturas propias de la hoja en una planta como las idas y venidas de los paseantes por aquella zona. Sus conversaciones comparten espacio con los movimientos lentos y pausados de un caracol, que parece contemplar las escenas sin permitir que ello interrumpa su camino. Probablemente sea la que más me ha gustado, su uso del lenguaje y las imágenes poéticas que ofrecen me han dejado sin palabras.

Del arriate ovalado brotaban cientos de tallos que a media altura se abrían en hojas acorazonadas o lanceoladas y desplegaban en lo alto pétalos rojos, azules o amarillos con motas de colores; de la penumbra roja, azul o amarillo de su garganta surgía una barra recta, impregnada de áspero polvo dorado y algo abombada en su extremo.

La segunda historia, Una casa encantada, es una nueva versión de las tradicionales historias de fantasmas. Y aquí es donde las ilustraciones se vuelven oscuras y tenebrosas; una puerta semi abierta, un ventanal con lluvia de fondo...consiguiendo que el lector se sienta rodeado de esa atmósfera misteriosa que conforma el relato. Sorprende también el giro argumental que elabora la autora, tened presentes que no estamos ante la típica historia de fantasmas, en el aire flotan temas como el amor, el compromiso de una pareja, la superficialidad, y en definitiva, la vida misma.


La muerte era el cristal; la muerte estaba entre nosotros. Primero visitó a la mujer, hace cientos de años, y la casa quedó abandonada, las ventanas selladas, las habitaciones a oscuras. El dejó la casa, la dejó a ella, fue al norte, fue al este, vio salir las estrellas en el cielo del sur; buscó la casa y la encontró abandonada bajo las colinas.

Y por último, la tercera de las historias, es quizás la más innovadora en cuanto a estructura del relato. Virginia fue, como James Joyce, un claro ejemplo del flujo de pensamiento, y Una mancha en la pared lo pone de manifiesto. Escrito en primera persona, la protagonista descubre una mancha en la pared de su casa, y teniendo esto como punto de partida, deambula por un montón de recuerdos de su vida a la vez que reflexiona sobre conceptos como  la realidad, la belleza y las palabras mismas. Las ilustraciones, una vez más, se adaptan al estilo del relato, y se convierten en interpretaciones subjetivas de los recuerdos de la protagonista.

Puedo pensar igual de sentada que de pie. ¿Y qué es el conocimiento? ¿Qué son nuestros actuales sabios sino los descendientes de brujas y ermitaños que, agazapados en bosques y cuevas, preparaban pociones de hierbas, hablaban con las musarañas y anotaban el lenguaje de los astros?


En definitiva, una obra breve pero concisa, que muestra tan solo una chispa de lo que fue la mente de Virginia Woolf, y que constituye una muy buena manera de acercar su obra para quienes la desconozcan, o para recordarla a sus admiradores. Nórdica celebra con esta (y otras obras) sus 10 años como editorial, en Kew Gardens, y todos estamos invitados a la fiesta.

9 comentarios:

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    1. Hola!
      Es una pasada de libro, tanto por el relato como las ilustraciones, merece mucho la pena :)
      Gracias por venir, un saludo!

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  2. Una pinta estupenda tiene este libro!
    Con ganas de hincarle el diente :)
    Besos!

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    1. Hola!
      Es lo que tiene Nórdica, que publica cada maravilla que te quita el aliento. Éste como el de Dickinson que tienes tú, una joya. Y las ilustraciones de este son preciosas, de verdad. No les hago mucha justicia que no sé hacer fotos decentes, pero....de verdad, échale un ojo si puedes :)
      Un saludín, gracias por todo :)

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  3. Hola :) Me flipan las ediciones de Nórdica, en serio, son todas preciosas, con ese formato ilustrado tan atractivo y que adorna nuestras estanterías. No me llega a llamar del todo, pero me lo apunto como futura y posible compra, solo para deleitarme. Un besin^^

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    1. Hola!
      A mí también, sean ilustradas o no, pero estas ya es que me dejan boba, jajaja. Cómo pueden hacer cosas tan bonitas, madre mía *.*
      A ver, es muy bonito (es precioso), pero Virginia no es, en principio, para todos. Aunque ha mí me ha encantado, personalmente, así que me voy a ir de cabeza a por más, jajaja.
      Saluditos mil, gracias por venir! :)

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  4. ¡Hola!
    Yo tampoco he leído nada de la autora pero me atrae ella. Me atrae su vida, me atraen sus historias, me atrae ella al completo. Este año leeré Orlando y no descarto leer algo más.
    Las ilustraciones son muy bonitas y seguro que acompañan genial a la lectura. En mi caso no soy mucho de relatos pero sé que en algún momento le daré una oportunidad. En un principio el que más me atrae es el segundo relato, creo que me podría gustar mucho.
    Un beso

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    1. Hola!
      Exacto, me atrae todo lo que le rodee. Tengo tu maravilloso Dalloway aquí pero no me he puesto con él aún. seguramente esto me de alas para ponerme a ello.
      Las ilustraciones son muy originales, merece mucho la pena tener el libro, sinceramente. Aunque no seas mucho de relatos, como son sólo 3, seguro que se te hace más llevadero.
      Un saludín! :D

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  5. ¡Qué buena pinta y qué maravilla de ilustraciones! Aunque creo que empezaré por Una habitación propia, éste no me importaría tenerlo, qué quieres que te diga...
    ¡Besos!

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